El domingo 5 de junio nos desplazamos una reducida representación del club (comuniones y bautizos continúan haciendo estragos) para acompañar a nuestros amigos del club mtb de Villafranca de los Barros que tomaban la alternativa en esto de organizar rutas.
A las 8,40 llegábamos al lugar de concentración, donde poco más de 50 ciclistas recogíamos dorsales y a eso de las 9 comenzábamos la ruta, con la mañana fresquita llaneando hasta la cercana localidad de Fuente del Maestre, en cuyo casco urbano nos reagrupábamos para continuar faldeando la cara norte de la sierra de San Jorge, hasta completar los primeros 18 kilómetros, donde se encontraba el primer avituallamiento, previo a la 1ª ascensión de la sierra. Tras refrescarnos, encaramos el kilómetro de dura subida que nos llevaría al alto de la sierra.
La bajada se transcurría tranquila, a excepción de un participante que bajaba excesivamente rápido, sin avisar en los adelantamientos, y que una de las curvas finales probaba el genuino sabor de la tierra extremeña, sin mayores consecuencias.
Continuaba la ruta por zonas cómodas de rodar, con el incidente de una avería de un participante, en la que nuestro presi una vez más hacía gala de sus conocimientos mecánicos, echando una mano al compañero.
Así poco antes de las 11 h llegábamos al kilómetro 30 donde se encontraba el segundo avituallamiento y reagrupamiento, donde tomamos las fotos que ilustran la crónica.
Ya con el calor apretando continuábamos por zonas suaves hasta el kilómetro 40 donde comenzaba la segunda y última subida fuerte del día, esta vez por un cortafuegos de la cara sur de la sierra. Aquí ya la élite de adelante no podía resistir el espíritu competitivo y se escapaban en busca del primer corredor. Los demás subimos como pudimos y bajamos mejor, hasta el kilómetro 46 dónde estaba el tercer y último avituallamiento y reagrupamiento, en alberge de peregrinos de la ruta de Santiago.
Aquí no encontramos a ninguno de los dos compañeros escapados, ya que según supimos más tarde, en su afán de victoria, llegaron al punto antes de establecerse el avituallamiento, por lo que continuaron con la que sería infructuosa caza del primer corredor.
El resto de corredores permaneceríamos algo más de media hora, que tardaría en completarse el reagrupamiento, continuando ya todos en pelotón hasta Villafranca.











